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Cómo ser más paciente (estrategias a corto, mediano y largo plazo)

de | Recibe mis actualizaciones GRATIS aquí

Parece que la paciencia sólo es necesaria cuando estamos en la fila del banco o sentados esperando nuestro turno para la consulta con el médico.

Pero tener paciencia es realmente un súper poder esencial para la vida diaria, y podría ser la clave para una vida feliz, ya que tiene un gran impacto en tu bienestar mental y emocional.

En este artículo descubres por qué tener paciencia es tan útil en tu vida diaria y, 3 estrategias que te ayudarán a desarrollar la paciencia a corto, mediano o largo plazo.

“Tienes poder sobre tu mente, no sobre eventos externos. Date cuenta de esto, y encontrarás la fuerza”. – Marco Aurelio

Esperar es sufrimiento.

La palabra paciencia deriva del prefijo en latín pati, que significa sufrir 1

Por eso, a las personas convalecientes en los hospitales los llaman pacientes (los que sufren).

Y la verdad es que si te imaginas en este momento tener que estar esperando algo, lo que sea, realmente te genera cierto discomfort ¿cierto?

Esperar nos angustia, incluso las cosas simples como esperar a que hierva el agua, esperar a un amigo para comer o esperar a que el semáforo se ponga en verde.

Cuando esperas, cada segundo transcurre muy lento, y realmente compruebas la teoría de la relatividad del tiempo.

Por eso, yo creo que la paciencia es como tener una navaja suiza. 

¿Las conoces?

Esas que tienen pinzas, tijeras, navaja, destornillador y un montón de herramientas en formato miniatura, pero su ventaja es que las puedes llevar en tu bolsillo, para tenerlas a la mano justo cuando más las necesites. 

Tener paciencia es algo similar.

Es una herramienta útil en una variedad de situaciones pero, la gran mayoría (yo incluida) no contamos con suficiente paciencia.

Tal vez hay algunas situaciones en las que sueles ser muy paciente, quizás para cocinar una salsa boloñesa, pero otras en las que explotas al primer minuto de espera, por ejemplo al no encontrar lugar para aparcar.

Es decir que, todos tenemos una navaja suiza incompleta o de plano, no tenemos.

Pero no pasa nada.

La paciencia es una habilidad que puede desarrollarse poco a poco y a cualquier edad. 

Y aunque nuestra personalidad influye en la cantidad de paciencia que tenemos, esto no es algo definitivo. Nosotros podemos aumentar nuestras “reservas” de paciencia, para tenerla a la mano cuando más la necesitamos. 

Y eso es lo que haremos en este artículo.

Pero primero, tenemos que saber qué es la paciencia o qué significa ser paciente. 

¿Qué es la paciencia?

La definición de la paciencia es sumamente reveladora, ya que es precisamente el objetivo que buscamos tener 2

Es la capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse; o la facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho.

Así que en cualquier momento en donde aparezca frustración o adversidad, es decir, en casi todas partes, tenemos la oportunidad de poner en práctica la paciencia.

¿Por qué perdemos la paciencia?

La impaciencia ocurre cuando aparece un choque de expectativas: lo que queremos y lo que está pasando.

La impaciencia aparece debido a un choque de expectativas

  • Queremos llegar a casa rápidamente, pero nuestro vuelo se retrasa
  • Queremos bajar de peso, pero a penas hemos logrado reducir 1 kilo
  • Queremos que nuestro negocio tenga ganancias, pero aún no hay clientes
  • Queremos que la casa se mantenga limpia, pero el bebe derramó el yogur en el tapete
  • Queremos terminar nuestro trabajo, pero se fue la luz de casa
  • Queremos ganar la competencia, pero tenemos que esperar a que esa lesión sane
  • Queremos trabajar concentrados, pero toda la oficina quiere algo de ti
  • Queremos tener un momento a solas, pero tu hijo se niega a dormir

El “pero” marca las dificultades o retrasos en la vida que casi nunca podemos controlar.

Pero sobre todo, representa el choque de nuestras expectativas. 

Difícilmente se puede vivir un día sin toparse con algo que interfiere en nuestros planes, por lo que podríamos decir que las “interferencias” son parte normal de la vida.

Ser paciente sería entonces, aceptar cuando las cosas no salen tal cual como deseamos, o no aparecen con la suficiente rapidez que esperamos.

¿Será que una de las estrategias para desarrollar la paciencia es ajustar nuestras expectativas para que sean más realistas? 

La respuesta es sí.

Pero esa estrategia te la cuento en detalle más adelante, sigue leyendo…

¿Por qué es tan importante tener paciencia?

Podría escribir por días enteros para enumerar las ocasiones en las que tener paciencia es útil: en casa con nuestros hijos, en el trabajo con nuestros colegas, en la calle o en los establecimientos, la paciencia puede marcar la diferencia entre el enojo y la ecuanimidad, entre el estrés y la tranquilidad.

Grandes pensadores, filósofos, y religiones han resaltado la paciencia como una virtud desde hace miles de años.

Y la paciencia nunca ha pasado de moda, ya que algunas investigaciones recientes han resaltado los beneficios saludables de cultivar la paciencia.

Aquí te dejo algunos de estos beneficios:

  • La paciencia nos ayuda a ser más agradecidos:

A menudo, las dificultades que desencadenan la impaciencia son cosas menores. Practicar la paciencia te da la oportunidad de enfocarte en esa dificultad o mirar muchas otras áreas que son buenas en tu día (y en tu vida). 

  • La paciencia nos ayuda a ser más compasivos:

Cuando estás impaciente, tu atención está enfocada hacia ti, hacia aquello que no estás recibiendo. Cuando desarrollas la paciencia, empiezas a ver el problema desde fuera. 

Esto evita que te enfades, te pongas a la defensiva y digas cosas hirientes. Evita decisiones apresuradas, egoístas o agresivas.

Cuando logras ser paciente aprendes a tener más compasión por ti mismo y por los demás.

  • La paciencia hace tu rutina diaria más agradable:

Cuando estamos impacientes, percibimos una serie de emociones que nos afectan de alguna manera. Por ejemplo: estrés, ansiedad, miedo, enojo, culpa, remordimiento, etc. 

Lograr ser paciente cuando más lo necesitas te ayuda a sobrellevar mejor las emociones negativas a corto plazo y, sentir ese alivio mental para continuar con tu día con una actitud más saludable y positiva.

A largo plazo se ha visto que las personas que son más pacientes tienden a experimentar menos depresión ya que pueden afrontar mejor las situaciones angustiosas y adversas. 3 4 

  • La paciencia mejora la satisfacción con la vida

Existen varios tipos de paciencia y, en todos los casos la paciencia se relaciona con una mayor satisfacción con la vida 5

Una forma de practicar la paciencia es a nivel interpersonal. Según un estudio, aquellos que son más pacientes y ecuánimes con los demás también tienden a tener más esperanza, confían más en las personas y están más satisfechos con sus vidas. Por ejemplo: una maestra que tiene que lidiar con un alumno desobediente, o un jefe que necesita ser un buen líder. 

Otro tipo de paciencia consiste en esperar a que pasen las dificultades de la vida sin desesperación. Por ejemplo aquella madre soltera que continúa buscando empleo; o ese paciente con cáncer que espera que su tratamiento funcione. 

Las personas que logran enfrentar esta adversidad con menos frustración, tienen más satisfacción con la vida y el logro de metas.

Por último, lograr tener más paciencia con las molestias diarias (atascos de tráfico, largas colas en el supermercado, una computadora que no funciona bien) también mejora la satisfacción diaria con tu vida.

  • La paciencia te hace una mejor persona

Algunos expertos en evolución creen que la paciencia ayudó a nuestros antepasados ​​a sobrevivir porque les permitió hacer buenas obras y confiar en que el otro devolviera el favor en algún futuro, en lugar de exigir una compensación inmediata 6

Ser paciente mejora tus relaciones en automático, te ayuda a ser un mejor padre o madre, un mejor líder, amigo o familiar.

Investigaciones sugieren que las personas pacientes tienden a ser más cooperativas, más empáticas y más equitativas. 

Si eres paciente, eres cooperativo y altruista ya que asumes alguna incomodidad para aliviar de alguna forma el sufrimiento ajeno.

Además, ser más paciente te permite tolerar mejor los defectos de los demás y, por lo tanto, tener más generosidad, compasión, misericordia y perdón 7

Las personas impacientes suelen caer en la gratificación instantánea con más frecuencia 8 

Por ejemplo: no poder resistir la tentación de fumar (a pesar de saber que es muy dañino para tu salud); no poder evitar comer galletas (a pesar de tener una manzana en la bolsa); seguir viendo el capítulo 35 de la serie (en vez de salir a correr como te lo habías propuesto)

La paciencia te ayuda a tener más autocontrol, a tomar mejores decisiones en el momento. 

Y a largo plazo te ayuda a esperar la recompensa saludable que te espera 9

También se ha visto que las personas impacientes reportan más problemas de salud, muy probablemente derivados del estrés como problemas de sueño y migrañas. 10

  • La paciencia te ayuda a lograr tus objetivos

Según un estudio, aquellos participantes con más paciencia progresaron más hacia sus objetivos y estaban más satisfechos cuando los lograron (particularmente si eran difíciles) 11

3 estrategias para ser más paciente (a corto, mediano y largo plazo)

Estás estrategias para cultivar la paciencia en tu vida, se complementan las unas a las otras. 

Todas pueden formar parte de tu “navaja suiza de la paciencia”, pero como todos somos diferentes, tal vez una de ellas tiene más aplicaciones en tu vida que otras.

Vamos a ello…

1. Estrategia a corto plazo: aceptar lo que no podemos controlar

Cuando escuchamos la palabra “aceptar” la relacionamos inmediatamente con algo afirmativo (en una boda el famoso “Sí acepto”) o con aprobar algo (me aceptaron en la universidad)

Pero para desarrollar la paciencia, aceptar significa “entregarse a la situación” o “rendirse ante lo que no podemos controlar”

Por supuesto que rendirse no es algo necesariamente negativo.

Si lo piensas, aceptamos las situaciones que no podemos controlar todo el tiempo: el clima, la gravedad, las estaciones del año…

No nos cuesta nada de esfuerzo aceptar esas realidades simplemente porque sabemos que no tenemos absolutamente ningún control para cambiarlo.

Cuando no somos capaces de aceptar la realidad con la que nos topamos, es cuando nos sentimos impacientes. 

Y con esto aparecen los sentimientos que la acompañan como el enojo, frustración, ira, ansiedad…

Así que para desarrollar la paciencia en estos casos, simplemente tenemos que aprender a aceptar el momento presente.

Aceptar lo que nos está ocurriendo aquí y ahora.

¿Cómo aceptar lo que no podemos controlar?

La clave está en tus pensamientos.

No podemos controlar las emociones que aparecen, pero podemos controlar lo que pensamos y hacemos ante esa emoción.

Nuestro pensamiento puede intensificar o aliviar lo que sentimos. Y de ello dependerá nuestras acciones posteriores.

Este proceso mental es crucial para desarrollar la habilidad de la paciencia.

Supongamos que llevas horas esperando tu turno para un trámite y de pronto cierran la ventanilla.

¿Qué ocurre a continuación?… ¡Por supuesto! sientes como el enojo brota por todos los poros de tu piel, pero no puedes controlar nada de lo que está ocurriendo.

Solo puedes aceptarlo y encontrar la forma de aliviar esa emoción.

La mejor manera es simplemente respirar profundamente por unos minutos.

Esto ayuda a oxigenar tu cuerpo y calmar tu sistema nervioso (básicamente que disminuya la liberación de adrenalina)

Es un ejercicio rápido de meditación, en el que solo te enfocas en el aire que entra y sale de tu cuerpo.

Aceptar la situación y las emociones que estás experimentando cuando pierdes la paciencia, es un ejercicio en sí mismo para desarrollar más paciencia contigo mismo.

Recuerda: ACEPTA Y RESPIRA

2. Estrategia a mediano plazo: Ajustar nuestras expectativas 

La siguiente estrategia se complementa con esta que acabas de leer.

Nos despertamos en la mañana con un plan diseñado para hacer que nuestras actividades sincronizen perfectamente dentro de las horas del día. 

Pero típico: algo se retrasa, un problema aparece, el plan no sale como esperas y sentimos ese fracaso, es dolor, ese estrés…

La clave entonces está en aceptar la situación y aprender a ajustar nuestras expectativas sobre la marcha.

¿Cómo ajustar nuestras expectativas?

Pausa, evalúa y actúa

Esta estrategia la vemos a menudo en los partidos de fútbol americano. 

El entrenador pide una pequeña pausa, junta al equipo y ajusta las jugadas según la situación a la que se están enfrentando.

Puede ser que el equipo tenga un plan trazado para ganar desde antes de iniciar el partido, pero lo importante es ajustar la estrategia durante el juego.

Hacer una pausa tiene el objetivo de frenar un poco esa cascada de emociones que vienen con la impaciencia como la ira, el enojo o la angustia.

Te ayuda a ver con una perspectiva más objetiva lo que está pasando, planificar una estrategia o pedir ayuda. En vez de actuar con impulsividad.

Imagina la siguiente situación:

Vas tarde para llegar a una cita importante y, justo antes de salir de casa tu hijo se hace pipí…

¿Qué haces para desarrollar la paciencia?

  1. Haz una pausa: Acepta la situación y respira
  2. Evalúa: “Bien, no hay forma de que llega a tiempo a esa cita”
  3. Actúa: “Yo puedo con esto: cambiaré al niño de ropa y después mandaré un mensaje para disculparme por el retraso”

Otro ejemplo:

Tu socia te envía un mensaje de que llegará tarde a la cita, generalmente te enojas y no paras de pensar durante 20 largos minutos en su impuntualidad, pero ¿qué puedes hacer para desarrollar la paciencia?

  1. Haz una pausa: Acepta la situación y respira
  2. Evalúa: “Bien, por qué no aprovechó esos minutos en vez de lamentarme”
  3.  Actúa: “Mientras llega, responderé a ese correo pendiente y, en los minutos que me queden practicaré el inglés en mi app de idiomas”

Recuerda: PAUSA, EVALÚA Y ACTÚA

3. Estrategia a largo plazo: Tener una paciencia activa

Esta es la imagen renacentista de la paciencia.

Nos imaginamos que la paciencia es algo así, algo pasivo. Ponerte cómodo, hojear una revista y esperar a que las cosas sucedan.

Pero aceptar, no significa quedarse de brazos cruzados.

Es decir que aquí la perseverancia y la paciencia se vuelven tus mejores aliadas.

La diferencia clave entre paciencia y perseverancia se deriva del hecho de que mientras que la perseverancia indica una acción, la paciencia no.

Necesitas la paciencia para aceptar los problemas que aparezcan en tu camino con calma, mientras que la perseverancia te ayuda a continuar.

Es importante tomar acción para ver los resultados que queremos a largo plazo, por ejemplo:

  • Tienes que seguir con esa rutina de ejercicio para tener el abdomen que buscas
  • Tienes que continuar estudiando para lograr el puesto de trabajo que deseas
  • Tienes que seguir ahorrando para poder comprar la casa de tus sueños

Para tener los resultados que quieres, hay que tener paciencia pero sobre todo, hay que permanecer en el proceso.

No te detengas. Avanza un poco más, los resultados están por aparecer en tu camino.

Recuerda: CALMA Y CONTINUA EN EL PROCESO

Ahora ya sabes cómo ser más paciente y traer paz interior a tu vida. Tu mente y tu cuerpo te lo agradecerán.

 Y tú ¿qué haces para ser más paciente? ¿en qué partes de tu vida te cuesta más esfuerzo lograr mantener la calma?… te veo en los comentarios.

Muchas personas necesitan cultivar la paciencia ¡comparte!

  1. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15370304/
  2. https://dle.rae.es/paciencia
  3. https://brill.com/view/book/edcoll/9789047419648/Bej.9789004158511.i-301_012.xml
  4. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4644612/
  5. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/17439760.2012.697185?journalCode=rpos20
  6. https://digitalcommons.unl.edu/cgi/viewcontent.cgi?referer=https://greatergood.berkeley.edu/article/item/four_reasons_to_cultivate_patience&httpsredir=1&article=1541&context=psychfacpub
  7. https://www.researchgate.net/publication/49401402_Patience_is_a_virtue_Cooperative_people_have_lower_discount_rates
  8. https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0956797614529979
  9. https://brill.com/view/book/edcoll/9789047419648/Bej.9789004158511.i-301_012.xml
  10. https://ntrs.nasa.gov/citations/19870017967
  11. https://www.researchgate.net/publication/254336846_An_examination_of_patience_and_well-being
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9 Comentarios:

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  1. Alicia

    me gusta tu info me gusto la nota : PAUSA, EVALUA Y ACTÚA

  2. maría judith monares salazar

    excelente, como siempre. Efectivo gracias

  3. Rosalía

    Muy buena explicación detallada. La paciencia está siempre presente en nuestro diario vivir. Muchísimas gracias.

  4. Muy interesante. Tener una estrategia para que no se te agote la paciencia y tu vaso no se desborde en un futuro, es imprescindible para afrontar lo que la vida va deparando.

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