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¡Ayuda tengo un mal día! 6 estrategias inmediatas para mejorarlo

de | Recibe mis actualizaciones GRATIS aquí

Si estás teniendo un muy mal día pincha aquí y ve directamente a las estrategias ¡rápido!

Si sigues leyendo aquí, solo piensa por un segundo ¿cuándo fue la última vez que tuviste un pésimo día?…

Todos hemos experimentado alguna vez esos días en los que nada sale como lo planeado, ocurren ciertos eventos inesperados o catastróficos y lo único que deseas es regresar a tu cama y cerrar los ojos para ponerle punto final. Pero ¿qué pasaría si en realidad los malos días solo existen en tu imaginación? o aún mejor ¿qué pasaría si existen formas prácticas para darle un giro positivo a esos días?

Cuando volver a meterse en la cama no es una opción, estos 6 consejos prácticos lograrán rescatar tu valioso día (también encuentras las teorías psicológicas detrás de los malos días).

“¿Fue realmente un mal día?… ¿o simplemente fueron 10 minutos malos que arrastraste durante todo el día?»

¡Nooo!

Eso fue lo único que pude decir cuando se me cayó el paquete de 6 huevos al suelo.

Pero, eso fue después de limpiar el café derramado sobre mí blusa nueva color rosa pastel y, mucho después de perder el bus.

Si regreso el tiempo hacia el inicio de ese «terrible mal día», todo comienza cuando llegue al gimnasio. Y así como todas las mañanas, deje mi bolsa, agua y chaqueta dentro de una taquilla pero, al cerrar con llave ¡crack! la llave se rompió por la mitad…

Necesitamos más de una hora para poder abrir la maldita taquilla y finalmente sacar mis cosas.

Mira aquí está la foto:

Y te puedo seguir contando de más días de m%?#!a…

Por ejemplo, el día en el que más de 100 pájaros se pusieron de acuerdo para hacer llover caca sobre el carro (sumado a la vergüenza de tener que pasear por la ciudad así).

La mañana en la que amanecí un poco amargada, lo que me hizo discutir a primera hora con mi marido solo porque la basura no se separó correctamente (día en el que también olvide el pescado en el horno y estropeé la cena)

¿Te ha pasado? ¿Has tenido un día que solo quieres que se acabe?

Déjame contarte que después de ese último día de la llave rota, mi perspectiva frente a los «malos días» cambió por estás simple y poderosa razón:

Un mal día se convierte en un mal día solo cuando tú lo crees así

Me di cuenta que a veces solo tenemos la ilusión de que es un mal día y, nos convencemos tanto de ello que terminamos tomando malas decisiones o poniendo una atención extrema en las cosas que no salieron tan bien o como lo planeábamos.

¿Suena raro?… aquí te explico por qué.

4 teorías psicológicas que explican por qué tenemos malos días

Un mal día solo existe en nuestra interpretación de la realidad y se hará cada vez más oscuro y desafortunado mientras más lo alimentes con tu atención.

Así que si por ejemplo, el agua estaba fría en la mañana y se te poncho una llanta, nuestro cerebro busca darle un sentido, una explicación y terminamos creyendo en que es un mal día.

Y aquí esta la cosa: asimilar que es un mal día, entonces quizás solo lo haga peor porque tu atención estará enfocada en ¿qué es lo siguiente malo que me va a ocurrir?, en vez de tratar de rescatar las próximas horas hacia algo mejor.

Estas creencias no tienen nada que ver con la ley de la atracción o tu horóscopo del día, de hecho, nuestra forma de razonamiento ha sido bastante estudiada.

A continuación encuentras los 4 motivos psicológicos que explican por qué los malos días solo existen en tu imaginación.

  • Atención selectiva (solo vemos lo que que queremos) 

Esto funciona en la vida diaria todo el tiempo.

Por ejemplo cuando te compras un auto rojo y te das cuenta de que hay muchos autos rojos circulando por la ciudad, o te cortas el pelo y notas que mucha gente también lo decidió. En realidad, no hay más coches rojos, ni más cambios de look, simplemente tu atención está enfocada en eso (y antes no).

Lo mismo pasa en un mal día, tenemos una tendencia de continuar enfocando nuestra atención a todo lo malo que está ocurriendo o que puede ocurrir.

Supongamos que eres director de cine y necesitas grabar una escena de la época medieval y, el sonido de un avión te arruina constantemente tu filmación. Los aviones están en el cielo todo el tiempo, pero solo los tomas en cuenta cuando causan un problema y enfocas tu atención en eso.

¿Aún no me crees? En este video de youtube verás como funciona tu atención selectiva (fue usado en un famoso estudio científico)

  • Anclaje (usamos una referencia)

En un experimento a varios estudiantes universitarios, se les hicieron dos preguntas: (a) ¿Qué tan feliz eres? (b) ¿Con qué frecuencia tienes citas amorosas?

Cuando las dos preguntas se hicieron en este orden, la mayoría de los estudiantes reporto ser muy feliz (porque el anclaje fue su propia percepción de felicidad).

Aquí viene la parte interesante: cuándo se invirtió el orden de las preguntas, la mayoría de los estudiantes reportaban ser muy infelices (porque el anclaje para determinar su felicidad fue su situación sentimental).

En nuestra percepción del día (o de la vida) influye algo que decidimos usar como «anclaje», es como ponerte los lentes de la negatividad y el fatalismo para ver el resto de tu día.

Por ejemplo, si derramaste el café en tu saco nuevo, tu percepción del resto del día es negativa debido a este anclaje.

  •  Representatividad (unimos los puntos)

Nuestras mentes buscan imponer un orden en un mundo esencialmente aleatorio.

Cuando los eventos de la vida diaria se determinan por casualidad, como pisar caca de perro con tus botas nuevas y enseguida perder tus llaves, o pensar en un amigo y recibir su llamada justo después, nuestro cerebro comienza a detectar patrones que creemos poseen un gran significado, pero en realidad, esa serie de eventos solo se deben al azar.

¿Cuántas veces estrenaste zapatos y no pisaste caca? ¿Cuántas veces pensaste en ese amigo y no te llamo?

Por ejemplo, la mayoría de los fanáticos del básquetbol piensan que es más probable que un jugador enceste una vez más si lo ha hecho recientemente (se dice que tienen una «mano caliente”), aunque en realidad matemáticamente por cada tiro la probabilidad de encestar disminuye.

Cuando algo malo nos ocurre, nuestro cerebro se esfuerza por encontrar una explicación y detecta un patrón uniendo los puntos “debe ser porque tengo un mal día”, pero la verdad es que la serie de eventos malos o buenos simplemente ¡son casualidad!

  • Enmarcado (buscamos comprobar nuestra teoría)

Las estadísticas muestran que las personas que creen en la mala suerte tendrán más accidentes el viernes 13, quizás porque te predispones a ello o quizás porque estás buscando comprobar que efectivamente es un día de mala suerte.

Lo mismo puede ocurrir con la famosa “Ley de Murphy” que dice si algo tiene que salir mal, entonces saldrá mal.

Y cuando algo mal nos ocurre creemos que aumenta la probabilidad de que otro evento similar o peor nos pase. Esto pasa porque de alguna forma estamos buscando evidencia para confirmar nuestras ideas ya formadas como “es un día de mala suerte” o “tengo un mal día”, pero no buscamos evidencia que contradiga estas ideas.

A menudo vemos patrones en un mal día porque construimos la teoría del «mal día» solo recolectando los eventos malos.

Pero piensa en esto: ¿qué pasaría si en lugar de verlo como un día de 24 horas lo vemos en otra escala más pequeña o más grande? y ¿qué pasaría si en lugar de clasificar los eventos en bueno o malo, les damos una categoría distinta?….te aseguro que veremos que nuestra teoría de «tengo un mal día» no es verdadera porque los puntos (eventos malos) no tienen relación alguna.

¿Qué relación tiene perder el tren y abrir un yogurt caducado?

Nos plantemos teorías con frecuencia, para culpar de nuestra desgracia a factores fuera de nuestro control, para evitar analizar las razones reales por las que sucedieron las cosas o quizás incluso para evitar nuestra propia responsabilidad.

Recordar estas teorías psicológicas que te explican porqué un mal día solo existe si así tú lo crees, se convierten en una estrategia extra en esos malos días 

Pero también es cierto que, no podemos esperar que la vida sea de colores brillantes con purpurina todo el tiempo. No podemos simplemente forzar un sonrisa falsa al estilo Barbie si te despidieron de tu trabajo, perdiste tu móvil nuevo, te quedaste atrapado en un elevador o estás a punto de divorciarte.

Por eso, estoy convencida de que hay pequeñas estrategias que te regalarán un alivio mental y emocional en esos malos días.

Estrategias prácticas e inmediatas para los malos días

Los días son solo eso: días, nosotros somos los que le aportamos un cierto significado a esas 24 horas (piensa en el día de tu aniversario, el nacimiento de tu primer hijo o de tu cumpleaños).

Y por eso, tenemos el control para editar el significado negativo que le hemos atribuido.

Ojo: si tienes muchos “malos días” seguidos, realmente te encuentras mal anímicamente la mayor parte del tiempo o estás viviendo una situación muy difícil en tu vida, por favor no lo dejes pasar y acude a un profesional. Un psicólogo puede ayudarte a encontrar la raíz de ese malestar emocional y evitar que se convierta en algo más crónico.

Una vez dicho eso, a continuación encuentras 6 estrategias prácticas e inmediatas, que te ayudaran a estar más equipado para hacer frente a los malos días.

1. Escribir

Esa es mi estrategia #1 para rescatar un día precioso que quizás se está convirtiendo en algo mas gris.

Es el mejor antídoto para que esos pensamientos de tristeza, culpa, ansiedad o estrés dejen de vivir en tu cabeza y se muden a un papel. Además es una estrategia basada en un estudio realizado por la universidad de Cambridge 1

Si estás leyendo esto y, tu día solo está empeorando cada hora, deja de leer y escribe todo lo que salga de tu cabeza, no importa que no tenga sentido.

Aquí hay 2 sugerencias de lo que puedes empezar a escribir:

  • Empieza escribiendo esto: «Hoy no es un buen día porque….» y continúa redactando todo lo que ha ocurrido

Imagina que eres un reportero que tiene que escribir en el periódico las últimas noticias o, piensa que estás escribiendo un correo electrónico a un amigo y necesitas desahogarte.

  • Escribe un desglose de todas las emociones que sientes

Así como las etiquetas de la ropa tienen detalladamente todos los materiales usados o las etiquetas de alimentos tienen todos los ingredientes muy bien desglosados, también puedes hacerlo tú con los sentimientos y emociones que estás experimentando.

¡Vamos inténtalo! ¿qué es lo peor que puede pasar en el peor día?…

2. Estrategia de la linterna

Imagina una habitación en plena oscuridad.

Cuando prendes una linterna, la luz solo apunta en una dirección y, por lo tanto, solo puede alumbrar una parte de toda la habitación. Tú tienes la linterna en tus manos y tú eres quien decide hacia dónde apuntar.

En un mal día, toma la linterna de tu atención y enfócala hacia algo positivo o neutral. Alumbra algo no tan malo de tu día,  podría ser la taza de café que tomaste esta mañana, el dulce perrito que encontraste de camino al trabajo o ese par de ojos saludables que te permiten leer este artículo.

Es muy fácil perder de vista estas pequeñas cosas cuando estamos molestos. Te reto a romper esa tendencia, la próxima vez que tengas un mal día, enfoca tu atención en algo mejor.

3.- Estrategia de la balanza 

Si buscas en google «cómo tener una vida equilibrada» veras millones de resultados.

Y es que hay tantas cosas que tenemos que equilibrar en nuestras vidas: trabajo, familia, cuidado personal, relaciones personales y un largo etcétera. Pero yo creo que tener un balance en la vida, comienza a micro escala: en tu día a día y, ¿qué mejor oportunidad de encontrar un balance saludable y positivo cuando algo negativo te ocurre?

Esa es mi estrategia para ti:

Si te ocurrió algo que definitivamente no planeaste o algo malo, entonces, tienes que inclinar la balanza hacia la otra dirección. Haz algo bueno o positivo para ti o para alguien más justo después (o a lo largo de ese día).

Por ejemplo:

  • Se te cayó tu capuchino al suelo, pero le dejaste una propina con sonrisa al barista
  • Tuviste un problema en tu trabajo, pero decidiste ayudar al compañero nuevo
  • Perdiste el tren, pero decidiste comprarte tu revista favorita para leer con calma

Encuentra tu balance,  verás que bien te sientes después.

4.- Si vas a creer en algo, cree en que tienes buena suerte

Una creencia influye en nuestras decisiones, en nuestra atención y percepción de la vida. Por eso, si vas a creer en la suerte, piensa que tienes de la buena.

¿Has visto a los jugadores de tenis antes del saque? Por ejemplo Rafael Nadal se toca la nariz, el hombro y hasta se acomoda el calzoncillo. En algunas entrevistas, él asegura que es parte de su ritual habitual para mantener la concentración y quizás también para mentalizarse en que será un buen juego.

Así que a ti también pude ayudarte el tener un pequeño ritual con el que te mentalices de que hoy será un buen día.

Este ritual tampoco se trata de algo místico o de hacer el baile «de la pelusa» bajo la luna llena, simplemente puedes decir una afirmación positiva muy personal cuando te despiertes, ducharte y poner en práctica el mindfulness o meditar unos minutos después de tu café.

5.- Cambia algo en tu ambiente

Mira a tu alrededor y piensa qué tienes inmediatamente a tu alcance para modificar el ambiente.

No te preocupes no tienes que llamar al carpintero para remodelar tu casa o pintar las paredes de tu oficina, cosas muy insignificantes pueden ayudar a tu cerebro a mejorar el estado de ánimo y la percepción del día.

Aquí te dejo algunas ideas:

  • Prende una vela con un aroma citrico o a lavanda
  • Sal a caminar, de preferencia a un área verde y con solecito
  • Pon música y si puedes baila o canta
  • Cambia tu expresión facial, si es hacia una sonrisa ¡mucho mejor!

6.-Estrategia del peor panorama

Está estrategia quizás funcione si todas las demás no logran mejorar la perspectiva que tienes sobre tu día.

Lo único que tienes que hacer es imaginar alguna forma en la que algún evento negativo de tu día, podría haber salido mucho peor.

Por ejemplo:

  • El día en el que una llamada telefónica te hizo distraerte y quemaste tu camisa nueva con la plancha, tuviste suerte porque pudo haber ocasionado un incendio
  • El día en el que se te rompió un plato de la vajilla de la abuela, pero por lo menos no te cortaste levantando los cristales
  • El día en el que se te cayó el móvil y se rompió la pantalla, pero por lo menos aún funciona y no se te cayó al inodoro público.

Ahora ya sabes qué puedes hacer en un mal día para rescatarlo.

Toda las estrategias tienen el objetivo de darle un giro positivo a tu día, identificar mejor tus emociones y hacerte sentir mejor.

Me encantaría saber más de ti: ¿cuál ha sido uno de tus peores días? ¿qué has hecho para darle un giro más positivo? comparte tu respuesta conmigo en los comentarios de aquí abajo…

Seguramente alguna persona en el mundo está teniendo un mal día ¡comparte!

  1.  https://www.cambridge.org/core/journals/advances-in-psychiatric-treatment/article/emotional-and-physical-health-benefits-of-expressive-writing/ED2976A61F5DE56B46F07A1CE9EA9F9F
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21 Comentarios:

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    1. Tania Sanz

      Gracias a ti por leer Ana y ¡que tengas un buen día!

  1. Brunela

    Sin dudas lo leí teniendo un mal día y me hizo recapacitar acerca de ello, por lo general soy una persona muy positiva y alegre, pero cuando un mal día me toca todo eso se transforma en lo contrario, y efectivamente, cuanto antes puedo volver a la cama mejor. Pero nunca pensé en alternativas para poder continuar mi día como si nada hubiera ocurrido o por lo menos no dándole tanta importancia. Gracias Tania

    1. Tania Sanz

      Acabas de resumir muy bien el artículo 🙂 Restarle un poco de importancia y continuar tu día es la clave. Muchas gracias por leer Brunela ¡me alegro que te sea de utilidad!

  2. Miguel Ángel

    ¡Me ha caído como anillo al dedo!

    Solo me faltaba pisar caca

    !Gracias!

    No dejes de escribir, tus aportes al cambio personal son una bendición

    1. Tania Sanz

      Gracias Miguel, son de esos comentarios que me motivan
      Me alegro que el artículo haya llegado en el momento perfecto (y también que no pisaras caca) ¡Un abrazo!

  3. Paola

    MUCHAS GRACIAS. LA VERDAD NORMALMENTE SOLO LEO LAS NEGRITAS QUE RESUMEN EL QUID Y SI CADA FRASE TE LLEVA A UN LINK, LO ABANDONO. PERO ESTE ES PRACTICO. ES PARA LA VIDA REAL. CORTITO Y CONCISO. ME HIZO DARME CUENTA QUE ALGUNAS VECES SIN QUERES APLIQUE ALGUNO DE ESTOS PENSAMIENTOS LO QUE ME ALIENTA A LLEVARLO A LA PRACTICA DE FORMA CONSCIENTE.

    1. Tania Sanz

      Me alegro que te sea útil Paola. Y sí, estos pensamientos son totalmente inconscientes, por eso, el simple hecho de darnos cuenta de ello ya es una súper forma de mejorar nuestra actitud en el día 🙂

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