Sígueme en Facebook

Aquí encuentras artículos interesantes, reflexiones y consejos útiles que no comparto en otro lado.

Sígueme en Instagram

¿Te gustaría ver lo que pasa detrás de pantalla? Sólo en Instagram comparto momentos personales e inéditos que no encuentras en ningún otro lado.

Sígueme en Instagram

Sígueme en Pinterest

En Pinterest comparto todos tus contenidos favoritos en forma visual. Recetas saludables, Rutinas de Ejercicio y Descargas Gratis. ¡No te lo pierdas!

Sígueme en YouTube

¡Recibe mis mejores contenidos semanalmente en video! Todavía no he empezado mi canal pero si te suscribes ahora recibiras un regalo exclusivo en cuanto esté listo.

Productividad Pirata: cómo pasar de la planeación a la acción y lograr tus metas de oro

de | Recibe mis actualizaciones GRATIS aquí

Siempre planeo mis objetivos y pienso en hacerlos pero, nunca hago nada…

Ese fue el inicio de un correo que un suscriptor me envío hace poco.  Y la verdad es que, quedarnos estancados en la planeación infinita es, un problema bastante común.

Esto no quiere decir que planear sea algo completamente negativo, el problema es que nos olvidamos que para lograr algo, se necesita más acción que planeación.

Así que en este breve artículo quiero mostrarte la productividad pirata, una forma fácil para evitar encallarte en la planeación innecesaria y, comenzar a tomar acción. Sigue leyendo y zarpa conmigo hacia la aventura de lograr tus metas de oro. 

Repite conmigo: solo necesito hacer lo que planeo, solo necesito hacer lo que planeo, solo necesito hacer lo que planeo…

Desde que soy mamá de un pequeño niño de 18 meses, en mis días aparecen muchas frases como las siguientes: “Cuidado no te subas ahí”, “Espera que te puedes caer”, “Hey eso se puede romper”…. 

Y es que cuando un pequeño tiene una idea en mente, simplemente toma acción y punto.

Por supuesto que no es algo negativo, sino todo lo contrario.

Gracias a eso, también hay muchas otras frases que repito muy a menudo como: “wow lo lograste tú solito”, “qué bien que ya te salió”, “¡súper! que listo eres”…

Algo que realmente admiro de los niños es precisamente, su determinación de ejecutar y completar sus ideas (por más atrevidas o locas que puedan ser).

Si deciden que el osito de peluche tiene que nadar en el inodoro, entonces hay que llevar al osito de peluche a refrescarse al baño.

Si deciden que hay que escalar la lavadora y secadora, entonces hay que empezar ahora mismo.

Si deciden que hay que pintar la pared de la cocina con salsa de tomate, entonces hay que abrir el bote de tomate cuanto antes.

Claro que nos enternecen sus pequeñas ideas impulsivas, pero al mismo tiempo, es esta determinación la que los lleva a lograr grandes e importantes metas.

Aprender a caminar, a decir “mamá”, construir una torre de cubitos de colores, andar en bicicleta, pintar o leer, son algunos de ejemplos que muestran la gran capacidad que tienen los niños de ejecutar (sin demora) sus ideas.

Pero esto desafortunadamente, no dura para siempre. 

En algún momento, pasar a la acción se vuelve cada vez más y más difícil. 

Parece que al crecer, comenzamos a dejar todas nuestras ideas o metas en el limbo de la planeación constante…

En lugar de simplemente tomar acción, nos quedamos atrapados por más tiempo del necesario en la planeación, ya sea tratando de encontrar la mejor estrategia para ejecutar esa idea, el mejor acercamiento sobre cómo lograrlo o, buscando el momento perfecto para poner manos a la obra.

La planeación nos genera una falsa ilusión de movimiento hacia nuestra meta, pero en realidad el progreso que estamos haciendo es muy poquito, incluso nulo.

Nos olvidamos que para lograr algo, se necesita más acción que planeación.

Te doy varios ejemplos que tal vez te han pasado a ti:

  • Poner en el calendario cuándo seguirás escribiendo tu tesis es planeación, pero sentarte delante de la computadora y empezar a teclear es acción
  • Descargarte una app de ejercicio o inscribirte en el gimnasio es planeación, pero empezar a moverte y sudar es acción
  • Hacer hojas de cálculo sofisticadas sobre cómo empezar un negocio es planeación, pero comenzar a encontrar a tus clientes es acción
  • Buscar ofertas de trabajo o actualizar tu curriculum es planeación, pero realmente acudir a nuevas entrevistas de trabajo es acción
  • Guardar recetas de cenas saludables en Instagram es planeación, pero preparar y comerte esa ensalada es acción

Planear es útil para lograr tus metas, pero sin tomar acción, nunca obtendrás los resultados que estás buscando.

¿Por qué la planeación puede ser peligrosa?

La planeación te ayuda a empezar con un objetivo, pero si erróneamente se convierte en la pieza central, le restarás prioridad a la ejecución de dicho plan.

Así que el problema aparece cuando te refugias en la planeación.

  • Planear puede darte una falsa ilusión de progreso para tu cerebro

En una charla TED sobre el tema, Derek Sivers explica que contarle a alguien sobre tus planes, te regala los mismos sentimientos positivos que si realmente completaras dicho plan, lo que puede hacer que sea menos probable que realmente cumplas con lo que te propusiste. 

Buscar el momento perfecto o esperar supuestas mejores condiciones en el futuro para ejecutar tu plan, es simplemente, una forma más de procrastinar el tomar acción.

Tomar acción es el único camino para lograr lo que te propones.

  • Planear puede tornarse en una excusa para no comenzar

“Que sí empezaré a correr, pero antes tengo que investigar sobre las mejores zapatillas y definir bien mi ruta”

Planear se escucha como algo productivo porque, pareciera que realmente estás trabajando para lograr tus metas, pero a veces se convierte solo en excusa para no comenzar.

Esta planeación innecesaria te genera un alivio temporal ante el dolor de no lograr comenzar o continuar con tu meta.

  •  Planear puede hacerte dudar sobre tu capacidad de lograr la meta

Cuando comenzamos a sobre pensar algo, pueden aparecen miedos, inseguridades, falsos enemigos, posibles fracasos e incluso pensar que nuestro objetivo no tienen ninguna relevancia o valor como imaginábamos. 

Todo esto solo debilita tu autoestima y confianza y, te hace renunciar a tu objetivo inicial.

  • Planear puede transformase en un “escudo” ante el posible fracaso de no lograr lo que te propones

El limbo de la planeación infinita se siente bien, y te ayuda a retrasar elemento de enfrentar la crítica, desenlace o posible fracaso de tu meta. 

Pero, para lograr cualquier meta importante, se requieren 2 cosas:

  1. – Tomar acción y enfrentar el posible fracaso o crítica
  2. – Ser constante y continuar hasta conseguir lo que te propones 

Así que a pregunta es: ¿cómo se puede pasar a la acción constante sin refugiarse en la planeación? 

A continuación, tengo una sugerencia que puede serte de utilidad. 

La productividad pirata para lograr tus metas de oro

Quédate conmigo y, vamos a imaginar como niños….

Supongamos que tienes en tus manos un mapa del tesoro. 

Dicho mapa tiene una ruta marcada y una cruz roja bien grande que marca el lugar en donde encontrarás ese soñado cofre lleno de oro.

Así que, en este momento ya tienes un objetivo (encontrar el tesoro) y tienes un plan para lograrlo (cuentas con un ruta que seguir para hallar el tesoro)

¿Qué harías a continuación?

A) Dejar el mapa del tesoro olvidado en un cajón para “otro día”

B) Buscar las palas más vendidas en el mercado para desenterrar el cofre

C) Subirte en ese barco y comenzar la ruta para encontrar el oro cuánto antes

Yo estoy segura de que la última respuesta es precisamente lo que harías ¿cierto?

Pero, tienes razón…

Que van a existir posibles peligros en ese viaje hacia el tesoro, ¡por supuesto!

Que quizás tengas que lidiar con terribles cocodrilos, y pulpos gigantes que quieren detenerte, yo creo que sí

Que quizás tienes que hacer oídos sordos a distracciones como los atractivos cantos de sirenas, eso es obvio.

Que tal vez más de una vez tengas que detenerte para lanzar cañones al barco enemigo, es probable que sí

Pero ¡oye! en todos esos momentos, estarás tomando acción.

En todos esos momentos estarás un paso más cerca de tu tesoro.

Así que. la productividad pirata se trata simplemente de tener un objetivo y una ruta.

La productividad pirata se trata de tener un objetivo y una ruta.

En cuánto tengas esos dos, ya no hay más tiempo que perder en la planeación, es momento de tomar acción (incluso si la ruta es imperfecta)

De esta forma, nos aseguramos de no refugiarnos en la planeación.

¿Cómo definir mi objetivo o meta?

Trata de que eso que quieres lograr sea claro y accionable.

Por ejemplo: “Poseer muchas riquezas” es algo que cualquier pirata desea, pero no es un objetivo claro, en cambio “encontrar el tesoro marcado en el mapa” es una meta que te dice exactamente qué es lo que tenemos que hacer.

Lo mismo pasa con “hacer ejercicio” que es una meta muy vaga y general, en cambio “salir a correr”, “seguir una rutina en casa” o “ir a la clase de pilates” son objetivos más claros y específicos.

¿Cómo crear mi plan (o ruta) y pasar a la acción?

Para encontrar el tesoro hay que seguir la ruta en el mapa y listo.

Y, para lograr tu objetivo o meta, necesitamos igualmente crear un plan simple que te permita tomar acción constante.

Para eso, te recomiendo que el plan tenga lo siguiente:

  • Tienes que tener claro lo que estarás haciendo exactamente
  • Tienes que saber cuándo o en qué momento lo estarás ejecutando

Tomando los ejemplos anteriores:

  • Si quieres terminar tu tesis (objetivo) y para lograrlo estarás trabajando en las noches por dos horas (ruta) entonces es momento de tomar acción
  • Si quieres ponerte en forma y empezar a hacer ejercicio en casa (objetivo) y para lograrlo ya te descargaste una rutina online que seguirás en las mañanas antes de trabajar (ruta) entonces, comienza ahora a moverte
  • Si quieres abrir tu propio negocio (objetivo) y para darlo a conocer comenzarás a escribir a todos tus contactos a partir de hoy (ruta) entonces es momento de empezar
  • Si quieres tener un mejor trabajo (objetivo) y para lograrlo estarás llamando a otras empresas en tus vacaciones para pedir entrevistas (ruta), entonces ya sabes exactamente cómo lograr tu objetivo.
  • Si quieres perder peso (objetivo) y para lograrlo estarás preparando cada noche deliciosas ensaladas (ruta), entonces, ya sabes cómo comenzar

Y ¿qué pasa si me desvío en mi ruta o no logro encontrar el tesoro?

No pasa nada mi valiente pirata.

Siempre es posible cambiar tu ruta o hacer ajustes sobre la marcha, lo importante es que una vez que tengas el nuevo plan regreses a la expedición en busca de tu tesoro.

No te estanques en la planeación infinita, mejor toma acción y, ajusta en el camino tu ruta.

Esto es lo que puedes hacer si comienzas a desviarte de tu ruta (o plan):

1- Divide tu meta en otras metas más pequeñas

Estas metas además de pequeñas también son más concretas y fáciles de lograr, esto hace que un objetivo general sea menos abrumador.

Por ejemplo:

Terminar mi tesis es el objetivo final, pero puedo dividir esa gran meta en: terminar la introducción, revisar y editar la introducción, terminar el capítulo 1, revisar y editar el capítulo 1, etc…

2- Crea un paso a paso que te ayude a seguir tu ruta de acción

Por ejemplo:

Perder peso es tu meta y para lograrlo estarás cenando ensaladas, para hacer de ese plan más accionable y evitar que temieras en tu ruta, es buena idea crear un paso a paso:

– Hacer una lista de compras, – Ir al supermercado cada tres días a comprar los ingredientes, – Preparar mi ensalada cada noche…

3- Monitorea tus avances conseguidos

Si ya lograste un día seguir tu plan, entonces regístralo en un calendario y continúa al día siguiente ¡no pierdas la racha!

Por ejemplo:

Ponerte en forma es tu objetivo y hacer ejercicio en casa con la nueva app es tu plan, entonces monitorear que todos los días lo logres, te dará la motivación que necesitas para no desviarte de tu ruta, y ser constante.

Por último recuerda que, en el camino hacia tu objetivo, también hay valiosos resultados que puedes atesorar y usar a tu favor.

Es decir que, aunque no llegues a tu objetivo final o el camino se haga muy largo, el simple hecho de tomar acción ya es un verdadero triunfo.

Tomando los ejemplos que hemos venido usando hasta ahora:

  • Tal vez la tesis requiere de más tiempo del que planeaste al inicio, pero todo lo que has aprendido por ti mismo, es un tesoro que no te enseñaron en la universidad.
  • Es probable que hacer ejercicio en casa no sea realista, pero ahora ya lo sabes y, entonces puedes disfrutar de una caminata al aire libre.
  • Quizás ese negocio no funcionó, pero todas las experiencias que has tenido en el camino son oro puro.
  • A lo mejor no conseguiste ese trabajo soñado, pero ahora ya tienes el valor suficiente para pedir un asenso
  • Posiblemente aún te quedan más kilos por perder, pero realmente ahora te sientes y te ves mucho mejor que al inicio del camino

Hasta aquí ya sabes como unirte a la tripulación de valientes piratas, levar anclas y zarpar cuanto antes para encontrar ese cofre del tesoro que tanto anhelas. 

Me encantaría saber más de ti, cuéntame en los comentarios ¿qué te pareció este artículo? ¿cuál es tu cofre del tesoro (o meta)? ¿Estás realmente tomando acción o te encuentras en el limbo de la planeación infinita?…

Ayuda a que más valientes piratas logren sus metas ¡comparte!

Este artículo fue enviado primero a los suscriptores.

Únete GRATIS y recibe el siguente artículo antes que nadie. Además recibes contenidos y beneficios exclusivos de los que solo puedes enterarte por correo.

12 Comentarios:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1. Cristian

    FELICIDADES Tania por este fantástico artículo.

    Me ha ayudado mucho a amueblar las ideas.

    Sigo en fase de quedarme estancado en la planeación pero con esfuerzo y sacrificio conseguiré tomar acción.

    No me queda otra si quiero avanzar en la vida y sentirme realizado.

    Te deseo lo mejor.

    Un abrazo.

    1. Tania Sanz

      Hola Cristian, este es el mejor momento para comenzar esa importante meta que te dará mucha satisfacción personal.

  2. Jaime Hidalgo

    Mi error ha sido siempre planear y planear soy muy bueno planeando, pero a la acción nada, todo se queda en planes procrastino siempre.

    1. Tania Sanz

      Hola Jaime, entonces ahora ya sabes que con un plan (incluso imperfecto) es momento de tomar acción ¡un abrazo!

  3. Pili

    Me siento identificada.

    Leer o escuchar charlas sobre productividad son acciones que no me cuestan esfuerzo.

    Así que siempre acabo leyendo o escuchando audios sin hacer lo que quiero hacer.

    En el trabajo no tengo ese problema ya que no tengo libertad para leer un libro o escuchar un audio pero si lo tengo con las tareas de casa que no me gusta hacerlas y no me puedo permitir pagar a alguien que me las haga.

    Muchas gracias por tu artículo! Me ha parecido muy interesante y intentaré aplicarlo.

    1. Tania Sanz

      Hola Pili, es cierto lo que comentas. En ocasiones nos refugiamos en la planeación, porque eso requiere menos esfuerzo que la ejecución en si. Me alegro que te sea de utilidad el artículo y gracias por leer.

  4. Ana María

    Muy bueno tu artículo. Creo que muchos padecemos de planificar y no accionar.
    Lo tendré presente. Necesito más acción.

  5. Gilberto

    Excelente articulo soy de los que a veces me pasa y caigo en esa trampa, otras no tanto y aplico sin planificar, seguiré el consejo del objetivo y la ruta me parece interesante comenzare aplicarlo, gracias por tu aporte como siempre.

    Muchas bendiciones y continua así muchos éxitos

© 2014 – 2024 Habitualmente.com
cambia tu mente, cambia tus hábitos, cambia tu vida
Cariños
17 7 11
50% Completado

Recibe GRATIS Mi Curso De 3 Videos Para Cambiar Tus Hábitos Y Transformar Tu Vida